Con el trasfondo de una cruzada sin precedentes en contra de los migrantes, Estados Unidos vive un giro sorpresivo en la percepción pública hacia la inmigración, de acuerdo con una reciente encuesta de Gallup. A pesar de que este fue uno de los temas que marcaron las elecciones presidenciales y que le dieron la victoria a Donald Trump hace apenas ocho meses, el apoyo a la inmigración en el país ha alcanzado ahora cifras récord, incluso entre los republicanos. Aproximadamente 8 de cada 10 estadounidenses, el 79%, dicen que la inmigración es “algo bueno” para el país en la actualidad, un aumento importante respecto al 64% de hace un año y uno de los datos más altos en la tendencia de casi 25 años. En cambio, solo dos de cada 10 adultos estadounidenses dicen que la inmigración es algo malo, frente al 32% del año pasado.