La presión por la incautación de petroleros en el Caribe por parte de Estados Unidos ha obligado al Gobierno de Nicolás Maduro a reforzar la relación con China, Rusia e Irán, sus principales socios y aliados comerciales. El presidente de Venezuela ha advertido que el bloqueo naval en el Caribe “afectará el suministro de petróleo y energía en todo el mundo”.