El Gobierno de coalición se concede unos días más de margen antes de activar el primer paquete de medidas para amortiguar el impacto económico que empieza a provocar en España la guerra desatada en Oriente Próximo. El Ejecutivo trabaja en un plan de respuesta que incluirá medidas fiscales, energéticas y sociales, pero ha optado por aplazar más allá del Consejo de Ministros del próximo martes la aprobación del grueso de iniciativas. Para ello necesitará un real decreto (o varios), que debe ser convalidado posteriormente por el Congreso en el plazo de un mes, lo que obliga al Gobierno a recabar todos los apoyos posibles para asegurarse la luz verde.
