El Gobierno ha aprobado este viernes el real decreto que recoge el plan inicial de respuesta a la crisis energética desatada por la guerra en Oriente Próximo. Entre las 80 medidas previstas, que implicarán un coste de unos 5.000 millones de euros hasta finales de junio entre ayudas directas y mermas recaudatorias, se encuentra una importante rebaja fiscal a la energía que, según explican fuentes gubernamentales, estará vinculada a la evolución del índice de precios al consumo (IPC).

