Alemania se encuentra inmersa en una profunda crisis estructural a la que se ha sumado ahora la crisis energética derivada del conflicto en Irán, que ha llevado recientemente al Gobierno del canciller Friedrich Merz a rebajar a la mitad su pronóstico de crecimiento económico para este año. En este contexto, el gabinete de Gobierno ha aprobado este miércoles las bases de los presupuestos federales para 2027 con un notable nuevo endeudamiento, así como un paquete de medidas de ahorro en el deficitario sector sanitario.
