La tensión diplomática entre Washington y La Habana ha alcanzado un punto de ebullición sin precedentes tras las últimas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante una cena política en el Forum Club de West Palm Beach, Florida, el mandatario republicano ha dejado claro que el régimen castrista se encuentra ahora en el centro de su estrategia exterior, asegurando que «estaremos tomando Cuba casi de inmediato. Cuba es lo próximo». La amenaza de Trump no se limita a la retórica política. El plan de la Casa Blanca contempla un despliegue de fuerza militar masivo una vez que concluyan las operaciones en Oriente Medio. Según ha detallado el propio presidente, su intención es movilizar al portaaviones USS Abraham Lincoln, considerado el más grande del mundo, hacia las costas de la isla.