Evo Morales se empeña en vivir al margen de su caída en desgracia, cada día más profunda. La Fiscalía boliviana hizo público hoy que mantiene su intención de pedir 20 años de cárcel para el ex presidente, quien fue el líder de la emblemática revolución indígena. El Ministerio Público le acusa de trata de personas con agravantes durante su mandato presidencial, tras convertir en su pareja a una joven menor de edad, Cindy Saraí, que le fue entregada por sus padres a cambio de puestos políticos y mejoras económicas. Fruto de esa relación nació una niña.
