Donald Trump ya se ha lanzado totalmente a acelerar su plan de salida de Europa. A «reorientar» sus recursos militares, que es como definen este movimiento en la Administración estadounidense, y que en la práctica supone abandonar al continente en uno de los momentos de mayor tensión de las últimas décadas. Y ya no es sólo por los 5.000 soldados que van a retirar de Alemania o los 4.000 más que, por el momento, no van a desplegar en Polonia, sino también por una reducción adicional de capacidades militares que podría anunciar de manera inminente.
