Dos pakistaníes fueron detenidos acusados de haber asesinado a cuatro jornaleros, tres afganos y un pakistaní, prendiendo fuego al coche en el que viajaban y en el que murieron calcinados en la región de Calabría, sur de Italia, en un terrible suceso que ha puesto de nuevo el foco en la explotación de los migrantes en los campos.
