Xi Jinping aterrizó el lunes en Pyongyang para una visita de dos días que dice mucho sobre cómo está cambiando el equilibrio de poder en Asia. Después de recibir en Pekín al presidente estadounidense Donald Trump y al ruso Vladimir Putin, el líder chino ha dedicado su primer viaje al extranjero de 2026 a Corea del Norte, un gesto con el que busca reafirmar la influencia de China sobre uno de sus aliados históricos en un momento en que Kim Jong-un se ha acercado más que nunca a Moscú.
