Ataques, conversaciones y anuncios de calado se sucedieron este sábado en una jornada que ha confirmado la estrecha vinculación entre la negociación entre Estados Unidos e Irán y la escalada en el Líbano. A primera hora de la tarde, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, reabierto a raíz del memorando de entendimiento con Washington, al que acusa de actuar de «mala fe». Según el principal mando militar del régimen iraní, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, el motivo del nuevo cierre es «la flagrante violación de la promesa por parte de EEUU en relación con la no aplicación del artículo primero del acuerdo, y en respuesta a las incesantes violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano, así como a la presencia israelí actual en el sur del país«. El comunicado advertía además de «pasos adicionales para que el enemigo cumpla sus obligaciones».