El primer ministro británico, Keir Starmer, ha comparecido en Downing Street y ha anunciado su dimisión. Starmer, cada vez más aislado desde la victoria de su rival laborista Andy Burnham en unas elecciones legislativas parciales, ha confirmado que seguirá como premier hasta que se elija nuevo líder del Partido Laborista. Según Reuters, habrá uno nuevo cuando el Parlamento reanude sus sesiones en septiembre.