Europa se enfrenta a una situación climática extrema que está poniendo a prueba la resistencia de sus ciudadanos y de sus infraestructuras. Una inmensa masa de aire caliente procedente de África ha quedado bloqueada sobre el continente, provocando que al menos 94 millones de habitantes lidien con temperaturas superiores a 35 °C este miércoles, siendo España y Francia los países más castigados por este fenómeno.