«Venezuela es tan bendecida que todo nos lo manda doble, un terremoto tras otro», ironizó desde Carabobo la madre de un preso político con la calma que generan mil batallas perdidas. La mujer salvó la vida mientras espera la libertad de su ser querido y con la esperanza de que el desembarco de rescatistas y ayuda internacional, en especial la que manda Washington, rescate vidas ante un gobierno desarbolado por la tragedia.