En los Estados Unidos de Donald Trump, donde los agentes migratorios han matado a tiros a dos ciudadanos en menos de 20 días, crecen los llamamientos para poner fin a la agencia encargada de ejecutar la cruzada antimigrante puesta en marcha por la Casa Blanca. El movimiento Abolish ICE no es nuevo, pero en las últimas semanas ha cobrado fuerza como nunca antes a medida de que la ciudadanía reclama la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. El intento por acabar con la agencia tiene divididos no solo a demócratas y republicanos en el Congreso, sino a los demócratas entre ellos mismos, en medio de un debate entre dejar de financiar, eliminar o simplemente encauzar las tácticas del ICE, ahora que está en juego otro cierre del Gobierno federal.