<p>El despacho del primer ministro paquistaní, a los pies de las colinas de Margalla, una cadena ondulada y verde que marca el límite natural de Islamabad y proyecta su sombra sobre el distrito gubernamental, no suele ser escenario de gestos grandilocuentes. En cambio, en la madrugada del miércoles, mientras las grandes capitales occidentales contenían la respiración ante las amenazas de Donald Trump de atacar a Irán y «hacer desaparecer una civilización entera», la figura de <strong>Shehbaz Sharif</strong>, de 74 años, emergió a golpe de tuit. <a href=»https://www.elmundo.es/internacional/2026/04/08/69d5ccf5fc6c83c05b8b4580.html»>El líder paquistaní pidió «encarecidamente» al presidente de Estados Unidos</a> que aplazara dos semanas el ultimátum, a la vez que solicitaba «a los hermanos iraníes» que reabrieran el Estrecho de Ormuz durante el mismo periodo como «gesto de buena voluntad».</p>
