Las arterias viales por las que transitan diariamente millones de vehículos en Venezuela pueden convertirse en un recorrido peligroso para los conductores si existe un deterioro del pavimento, caracterizado por huecos, baches, grietas y uniones deficientes.
Además del impacto que tiene en la seguridad vial, este tipo de fallas en las calles y autopistas también genera un golpe en la economía de los propietarios de vehículos, de acuerdo con Roberto Pérez, mecánico en Caracas.
Pérez indicó en entrevista para El Diario que en su taller mecánico ha visto un incremento en averías que pueden estar directamente relacionadas con el mal estado de las vías.
El experto explicó que el sistema de suspensión de los vehículos, diseñado para absorber los impactos y mantener las ruedas en contacto con el pavimento, sufre un desgaste acelerado a causa de las constantes sacudidas al caer en baches o al impactar con juntas mal selladas.
“La frecuencia y la fuerza de estos golpes deterioran los componentes del sistema, al menos tres carros al mes llegan al taller con ese tipo de avería”, acotó el mecánico.

El ingeniero civil Riad Bujana Saldivia, experto en Ingeniería de Transporte, indicó el 7 de agosto en entrevista radial para MundoUR que el 20 % de las vías del país se encuentran en mal estado y el 56 % tiene irregularidades en el pavimento. Para la recuperación integral, estima una inversión mínima de 10 millardos de dólares.
Otras averías frecuentes por el deterioro de las vías
Carlos Mendoza, mecánico con dos décadas de experiencia en un taller en El Paraíso (Caracas), explicó para El Diario otras averías que ha visto durante su trayectoria que también se producen por la caída en huecos en las vías.
“Antes, veíamos amortiguadores durar tres o cuatro años. Ahora, es normal que un cliente llegue con un amortiguador botando aceite o un espiral roto con apenas un año de uso. Los baches los destruyen por el esfuerzo constante”, dijo Mendoza.
Los mecánicos entrevistados coincidieron en que el deterioro de componentes de los autos, motos y hasta autobuses no solo se traduce en un gasto para el conductor, sino que también compromete la estabilidad del vehículo, ya que incrementa el riesgo de perder el control en curvas o durante una frenada de emergencia.
Los cauchos y los rines son otras partes del vehículo que sufren los efectos del asfalto irregular. En ese sentido, Mendoza detalló que un impacto fuerte al caer en un hueco puede provocar un pinchazo instantáneo o la deformación del rin.

Además, las capas internas de un neumático pueden dañarse y generar bultos que indican una falla estructural inminente y un alto riesgo de explosión.
En el caso de los rines, un bache puede doblarlos o abollarlos, lo que afecta el sellado del caucho y puede causar una pérdida de presión; mientras que en casos más severos, especialmente en rines de aleación ligera, pueden presentarse fisuras o roturas.
David Ortiz, un conductor de Caracas, narró para El Diario una experiencia que vivió recientemente con su vehículo cuando se le espichó un caucho en la autopista Gran Cacique Guaicaipuro (antigua autopista Francisco Fajardo), al pasar por una de las juntas no pavimentadas.
“No es solo el gasto, es el mal rato, esperar la grúa, cambiar el caucho y llevar el auto al mecánico para que te digan que no fue solo eso, de tanto pasar por esas uniones que hacen brincar el carro se desalinea todo. Provoca no manejar más”, dijo Ortiz.
Consecuencias en el sistema de dirección
Los especialistas aseguraron que las consecuencias del deterioro de las vías no se limita a la suspensión, rines y cauchos, debido a que el sistema de dirección también puede sufrir daños.

Golpes fuertes pueden desalinear la dirección, haciendo que el vehículo se incline hacia un lado, una falla que si no se corrige a tiempo causa un desgaste y termina por desproporcionar los neumáticos.
“De 10 carros que llegan para alineación, 6 lo hacen por haber caído en un hueco grande. Es un círculo vicioso en el que el mal estado de la vía destruye la alineación y la mala alineación, a su vez, afecta los cauchos”, explicó el mecánico Pérez.
Otros componentes menos visibles, como los rodamientos de las ruedas, también pueden sufrir daños, los cuales se manifiestan con ruidos inusuales que en algunos casos los conductores ignoran.
El sistema de escape, ubicado en la parte baja del vehículo, también puede terminar golpeado y generar fugas de gases, una falla considerada peligrosa por los expertos en mecánica consultados.
En casos de huecos muy profundos, los bajos del vehículo pueden impactar, lo que daña el cárter del motor o la transmisión, con consecuencias graves y costosas, debido a que estas piezas se encargan de la lubricación y el funcionamiento interno del auto.
Seguridad y prevención en las vías
El deterioro de la infraestructura vial tiene consecuencias que van más allá del daño mecánico directo, porque este constante estrés al volante suele generar ansiedad en los conductores, y afectar su calidad de vida.

Las fallas en las calles, carreteras y autopistas también aumentan el riesgo de accidentes, porque las maniobras evasivas para esquivar baches pueden provocar colisiones con otros vehículos, especialmente en vías donde las velocidades son más elevadas.
Además, el desgaste prematuro de piezas de seguridad como la suspensión y la dirección reduce la capacidad de respuesta del vehículo ante una emergencia.
El ingeniero Bujana Saldivia propone soluciones que apuntan a una gestión más eficiente de la red vial por parte del Estado, como la inversión constante para su mantenimiento y la vigilancia para reducir accidentes.
Desde el punto de vista de los mecánicos, la prevención es la primera línea de defensa ante el deterioro vial, por lo que recomiendan a los conductores adoptar una cultura de revisión periódica y estar atentos a las señales que indican posibles daños.
Por ejemplo, ante un impacto con un bache, aconsejan llevar el auto a una inspección en busca de fugas de fluidos, ruidos extraños o cambios en la dirección.
La alineación y el balanceo también deben chequearse con frecuencia para monitorear el desgaste de los cauchos. Si bien una revisión constante puede representar un gasto adicional, los mecánicos enfatizaron que es mucho menor que el costo de una reparación mayor, como la sustitución de un cárter o la reconstrucción de una caja de cambios.
La entrada Huecos, grietas y baches: los enemigos silenciosos de los carros en las vías deterioradas se publicó primero en El Diario.
