Lo primero que hizo Juan Pablo Guanipa después de que le retiraran el grillete electrónico fue visitar la Basílica de la Virgen de Chiquinquirá, en Maracaibo, estado Zulia. Ese 20 de febrero de 2026, bajo un sol que enrojecía su piel tras dos años de distintos tipos de encierro, fue recibido por una multitud que lo abrazó, se tomó fotos con él y celebró su libertad. Ahora podía andar sin limitaciones en la calle para continuar su tarea pendiente: luchar por la democracia de Venezuela.
La última vez que El Diario entrevistó a Guanipa fue en mayo de 2025, en una llamada mientras se encontraba en la clandestinidad. Apenas unos días después de su publicación, el dirigente de Primero Justicia (PJ) fue detenido y no fue hasta el 8 de febrero de 2026 que lo excarcelaron, como parte del nuevo proceso político que atraviesa el país bajo el gobierno encargado de Delcy Rodríguez. En ese momento abordó una motocicleta y recorrió Caracas en una caravana, visitando centros de reclusión como El Helicoide o Zona 7 para acompañar a las familias de los presos políticos que aún siguen allí.
Esa misma noche Guanipa fue aprehendido nuevamente y señalado de violar los términos de sus medidas cautelares. Luego fue enviado a Maracaibo, su ciudad natal, para cumplir casa por cárcel. Fue un tiempo en el que, aunque alejado otra vez de la acción, aprovechó para compartir con su familia, pasar tiempo con sus seis hijos. Todavía busca recuperar todo el tiempo perdido, barajando sus responsabilidades como padre con las de líder político.
“Mis días han sido intensos en el sentido de que he estado en un reencuentro familiar. El domingo fue un día completo con la familia, le di vuelta al teléfono y no lo no lo levanté. Y los días anteriores han sido días en los que aprovecho las horas en las que ellos están en el colegio para dedicarme a hacer reuniones y otras cosas, pero ya cuando llegan trato de dedicarme a ellos”, comenta en entrevista para El Diario.
De vuelta a la acción

Guanipa, de 61 años de edad, enviudó en 2024, mismo año en que se realizaron en Venezuela elecciones presidenciales, en las que tanto él como la Plataforma Unitaria señalan que el vencedor fue el opositor Edmundo González. También fue el año en que debió resguardarse tras varios intentos de arresto, alejándose de su familia. Desde entonces la batuta del hogar la asumió Ramón, su hijo mayor, quien además se convirtió en el vocero de su causa durante el tiempo que estuvo en prisión.
“Nuestra familia ha pasado por muchas cosas en los últimos dos años y yo tengo que cuidarla mucho”, apunta. Sin embargo, deja claro que esto no afecta su convicción de promover un cambio político en el país. Por el contrario, así como usó sus primeras horas de libertad para apoyar a los presos políticos el 8 de febrero, ahora trabajará para crear condiciones que favorezcan una elección general plural, transparente y verificable en el menor tiempo posible.
“Soy parte de la Unidad Democrática y voy a seguir trabajando para que esa unidad se mantenga. Que la Plataforma Unitaria y todos los partidos que están luchando por el cambio podamos estar unidos alrededor del liderazgo de María Corina Machado y de Edmundo González, que son los dos líderes legitimados por procesos electorales, y en comunicación con los Estados Unidos, que sin duda alguna, a partir del momento en que incursionó en Venezuela, ha tenido una labor protagónica, en todo lo que está pasando en el país”, apunta.
¿Amnistiado?

La libertad de Guanipa ocurrió en el contexto de la Ley de Amnistía, impulsada por el gobierno encargado de Rodríguez y aprobada por la Asamblea Nacional el 19 de febrero. De hecho, apenas unas horas después de que el mecanismo fuera formalmente promulgado por el Ejecutivo, una comisión de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se presentó en la casa del dirigente para notificarle que había recibido libertad plena y retirarle el grillete electrónico .
No obstante, para ese momento la Ley de Amnistía técnicamente no estaba vigente, pues aún no se publicaba en Gaceta Oficial. El propio presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, confirmó que la liberación de Guanipa era una “medida de gracia”fuera de la ley, asegurando incluso que su caso habría sido excluido de la amnistía.
“Ahí hay una contradicción, porque Jorge Rodríguez dijo eso, pero cuando vino a mi casa el día viernes a las 10:00 pm, un comisario de la PNB, él me dijo que venía a informarme que gracias a la Ley de Amnistía y a la revolución bolivariana, etcétera, etcétera, yo estaba en libertad plena y que podía hacer ejercicio de mis funciones y derechos políticos. Entonces, una cosa dicen por aquí, otra cosa dicen por allá”, revela Guanipa.
Usa su propio ejemplo para señalar las fallas de la ley, que entre otros puntos, establece que los beneficiarios deben “ponerse a derecho” en tribunales para obtener la amnistía. También advierte sobre su carácter selectivo, excluyendo a militares y varios prisioneros fuera de su lista de hechos amnistiables. Mientras la Comisión de Seguimiento de la AN anuncia que evaluará medidas especiales para estos casos, otros dirigentes como Freddy Superlano siguen en arresto domiciliario, a pesar de que le también le habían notificado su libertad plena.

“La Ley de Amnistía no era algo necesario, esa es mi opinión con respecto a eso. Este es un régimen fuerte, a mi modo de ver, dictatorial, que intenta hacer las cosas como quiera, y que lo único que necesita es voluntad política para hacerlas, no necesitan una ley. Ellos mismos han dicho que han sacado 900 personas de la cárcel sin ley de amnistía. Entonces lo que hace falta es voluntad política, y pareciera que no la tuvieran, porque sacan la Ley de Amnistía y resulta que es con excepciones”, observa.
—¿Cree que la amnistía, más que para hacer justicia y liberar a los presos políticos, en realidad pudo haber sido hecha para que algunos dirigentes que están en el exilio o en la clandestinidad puedan retomar su vida política en una especie de borrón y cuenta nueva?
—Bueno, yo pienso que algo de eso hay, y creo que quienes están en el poder deben reflexionar, porque la posibilidad de lograr que Venezuela se estabilice y tenga un sistema democrático, de libertades, un sistema distinto a lo que hemos vivido, pasa porque ellos salgan del poder. Ellos son una minoría, tienen que entender eso, tienen que asumir que son una minoría. Las democracias no son los gobiernos de las minorías. Las democracias son el gobierno de las mayorías, y ellos no han querido entender que tienen que entregar el poder.
Madrugada intensa

El 3 de enero de 2026, fuerzas especiales de Estados Unidos atacaron objetivos estratégicos en Venezuela, capturando a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En ese momento Guanipa estaba preso en el comando de la PNB en Maripérez, en las faldas del Ávila. A pesar que las explosiones de los bombardeos se escucharon esa madrugada en el lugar, el dirigente confiesa que no lo escuchó. Se enteró una hora después, cuando lo despertó el movimiento desesperado de funcionarios de un lado a otro.
Su celda quedaba justo frente a la escalera que conducía a la zona administrativa y la cuadra de los policías, por lo que para él era habitual bromear con los guardias. Sin embargo, esa noche por más que trató de hablarles, no obtuvo respuesta. Solo los veía gritar insultos a Estados Unidos mientras corrían, aunque afirma que otros sutilmente asomaban estar a favor con lo que pasaba. No fue hasta la mañana que un funcionario finalmente se acercó para informarle la captura de Maduro.
“En ese momento yo entendí la dimensión de lo que estaba pasando en Venezuela. No pensé que era algo de tal calado, de tal intensidad. Después no tuve más información. Yo tenía acceso al periódico (todos los días lo usaban para tomarle fotos como fe de vida para sus familiares) y me quitaron el acceso al periódico. Mucha gente se paraba en la puerta a conversar conmigo, les impidieron hacerlo. Entonces, fue difícil que yo tuviera un poquito más de información. Solo supe hasta ahí”, indica.

—¿Qué opina de todo este proceso que se vive ahora con Estados Unidos y su influencia sobre el gobierno encargado de Delcy Rodríguez?
—Mira, mi opinión es que lo que pasó el 3 de enero no debió pasar. A Venezuela no le debió pasar eso, pero eso es culpa de Maduro. Maduro dio pie para que eso pasara. Las actuaciones de Maduro, agresivas, en contra de la población, violando la Constitución, violando la soberanía popular, violando la voluntad del pueblo venezolano, tenían que tener consecuencias, y esas fueron.
¿Ahora qué tenemos que hacer? Asumir la realidad en la que estamos. Y esa realidad tiene a Estados Unidos como un protagonista de la política venezolana. Yo estoy seguro de que esto va a ser temporal y que ellos van a ayudar al proceso, como dice el propio Marco Rubio, de estabilización del país para lograr un proceso electoral presidencial que ya defina las cosas, y que a partir de allí tengamos un país libre, un país democrático. Yo sueño con eso y creo que estamos recibiendo apoyo nacional e internacional para lograr que el país se democratice y entre al siglo XXI.
Elecciones

El norte de Juan Pablo Guanipa para este momento político que vive Venezuela es la celebración de elecciones generales. No obstante, señala que para llegar a ese objetivo es necesario que se cumpla primero con una serie de condiciones para garantizar la legitimidad del proceso, mismas que históricamente la oposición ha demandado como requisito para participar, y por las que afirma que presionará hasta que se cumplan.
En primer lugar, destaca, el camino a la transición debe pasar por la liberación de todos los presos políticos. No solo con excarcelaciones, sino con la anulación de sus medidas cautelares, además de otras medidas como garantías como el regreso de los opositores exiliados y compromisos para el cese de la represión. Por otro lado, también considera importante el levantamiento de las inhabilitaciones políticas y la devolución de las tarjetas de los partidos políticos judicializados a sus directivas legítimas.
Otro paso importante para realizar elecciones libres en Venezuela, a juicio de Guanipa, es el saneamiento del Registro Electoral para facilitar la inscripción de nuevos votantes y permitir a los venezolanos en el exterior ejercer su derecho sin trabas. Finalmente, señala que se debe cambiar a los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) por figuras que tengan aprobación mayoritaria de la sociedad civil.
Sobre otras aristas que han estado en debate en las últimas semanas, como el plazo para convocar la elección o el regreso al voto manual, el exdiputado opina que se trata de detalles secundarios que se deberán acordar con el consenso de los partidos que integran la Plataforma Unitaria. “Yo te diría, vamos a elecciones lo más pronto posible. Ahora, esos detalles van a depender de las mismas circunstancias, y yo no puedo decir yo me abrazo con esto y tiene que ser así, porque al final hay distintos actores opinando y podemos lograr decisiones distintas a las que nosotros aspiramos”, acota.

—¿Cómo ha sido para usted y los dirigentes de la Plataforma Unitaria dentro de Venezuela articularse con María Corina Machado y los factores que están haciendo presión desde el extranjero para lograr esta transición?
—La vinculación con María Corina Machado es total, tenemos una relación de confianza, de trabajo en conjunto, hemos estado conversando estos días. Ella está haciendo un gran trabajo en Washington, reuniéndose con distintos sectores de la política norteamericana y también de otros países del mundo. Ella sabe que va a regresar pronto a Venezuela, no tiene fecha, pero va a regresar pronto a Venezuela, y hemos hablado de recorrer juntos el país nuevamente.
Mientras ella llega, yo tendré ya una agenda, obviamente sin descuidar a mi familia, pero voy a tratar de aprovechar bien el tiempo para ir a distintos sitios y lograr que esas condiciones de las que he hablado se conviertan en una realidad y podamos hacer la convocatoria a elecciones. Pero la relación es buena, y creo que en la oposición en general la relación es buena.
—Y con estos sectores de la oposición que ahora hacen vida dentro de la Asamblea Nacional y que han tenido como cierto espacio de intermediación con el gobierno, ¿cómo está la relación actualmente?
—Bueno, esa relación no existe, esa es la verdad. Yo creo que ahí pasan muchas cosas que tendríamos que ir analizando. Yo creo que quienes están en la Asamblea Nacional y pretenden ser opositores tienen que demostrar también muchas cosas, ¿no? Tienen que demostrarlo porque estamos en una situación sumamente compleja como país, y aquí hay que jugar con total claridad y con total transparencia.
Entonces, en este momento lo importante es que se dé el cambio político en Venezuela. Yo creo que algunos dirigentes se pusieron en una encrucijada y se dijeron a sí mismos “yo quiero seguir en la política”, “quiero seguir en Venezuela”, “no quiero que me pongan preso”, y terminaron de alguna manera haciendo acuerdos con el régimen. Entonces, bueno, cada quien asume la posición que quiera asumir, pues es una responsabilidad personal de cada quien. Yo creo que hay que tener cuidado con eso.
—Viendo que el contexto del país ha cambiado por completo. ¿Usted siente que en este momento puede haber un margen para la reconciliación entre las fuerzas opositoras y que cada una, desde sus espacios, pueda articularse precisamente para pujar hacia la transición?
—Yo creo que hay que buscar fórmulas, hay que unir a las familias, hay que unir al país. Si estamos hablando hasta de reconciliación con el chavismo, obviamente, yo siempre pongo un parámetro: con la verdad por delante, con la justicia por delante. Es decir, ellos hablan mucho de reconciliación, pero a veces lo utilizan como eslogan con el objetivo de ganar tiempo y mantenerse en el poder.
En el caso de la oposición, ¿quiénes somos opositores? Me involucro, obviamente. Opositores somos los que queremos un cambio político en Venezuela, porque estamos convencidos de que lo que está pasando no está bien para el país, y que Delcy no es legítima en la presidencia de la república. Entonces, tenemos que tener claro que queremos un cambio, que no queremos cohabitar con la señora Delcy, y que tenemos un liderazgo reconocido legítimamente en María Corina Machado y en Edmundo González. Ah, ¿tú respetas todo eso? Bueno, bienvenido. Pero si tú no respetas eso y dices, “soy opositor, pero Delcy debe seguir”, “soy opositor, pero María Corina no es la líder o no reconozco a Edmundo González”, entonces vos no sos opositor. Puedes ser otra cosa, pero opositor no eres. Así lo veo yo.
La entrada Juan Pablo Guanipa: “La posibilidad de lograr que Venezuela tenga un sistema democrático pasa porque ellos salgan del poder” se publicó primero en El Diario Venezuela – elDiario.com.
