La noche hace casi ocho años que un pistolero les arrancó la vida a balazos a Marielle Franco y a su conductor, Anderson Gomes, una tercera persona iba en el coche, la jefa de prensa de la concejala. Fernanda Chaves sobrevivió porque el cuerpo de su jefa la protegió. Este jueves, la periodista estaba en la sala del Tribunal Supremo junto a las familias de las otras víctimas cuando cuatro jueces han condenado por unanimidad a los poderosos políticos que planearon el crimen y se lo encargaron a un sicario. La decisión judicial, que supuso un alivio para los allegados, representa un golpe a la impunidad que tan a menudo ha reinado en los casos de violencia política en Brasil. Los partidos de izquierda celebraron el fallo.
