Siempre hay una canción que se vuelve la banda sonora de un tiempo determinado. El tema que sonó en la radio atascado en el tráfico, o con el que se bailó hasta el amanecer. El disco que se repitió mil veces durante un despecho hasta convertirse en un recuerdo bochornoso en el resumen anual de la aplicación, o el artista que un día apareció casualmente y se quedó como un indispensable en las listas de reproducción. La música acompaña la vida, y aunque a veces puede ser tan efímera como las modas, siempre deja memorias imborrables.
Este año la escena musical en Venezuela careció de festivales importantes, pero mostró un discreto regreso de los grandes conciertos de artistas tanto nacionales como internacionales. Se inauguró el Caracas Music Hall, un nuevo espacio para la movida alternativa capitalina, que ya ha albergado fiestas estridentes y shows de figuras como Çantamarta, Zion TLP, Okills y Los Amigos Invisibles.
Sin embargo, lo que más brilló precisamente fue la producción de nuevos discos y canciones, que abarcó desde lo más comercial y trendy, hasta lo más independiente. Nuevas voces irrumpieron con fuerza en la escena, mientras que otras consolidaron su fama con éxitos reconocidos mundialmente o presentaciones en los escenarios más insospechados.
El acento venezolano hizo bastante ruido, y El Diario resume la música que acompañó al país en este 2025.
El soundtrack del año

La periodista Elisa Pérez señaló en entrevista para El Diario que la escena venezolana tuvo un auge durante el año. En sus redes sociales, Pérez suele publicar listas de recomendaciones musicales semanalmente, además de escribir para portales como Cusica+. “No niego de los años pasados, pero 2025 marcó una pauta muy importante. Los artistas venezolanos que están en el exterior han sido fuente de inspiración para quienes aún están en el país y de seguir adelante con sus proyectos”, comenta.
Entre los proyectos musicales más destacados, menciona los primeros discos de dos artistas que en los últimos años se han consolidado internacionalmente. El primero fue Bendito Verano, de Elena Rose, que ocupó el puesto 49 en el ranking 50 grandes álbumes del 2025 de la revista Rolling Stone en Español. El segundo fue Al romper la burbuja, de Joaquina, que ocupó el puesto 22.
Dulce María Ramos, periodista cultural de larga trayectoria, también coincidió con esta selección. En el caso de Al romper la burbuja, señala que “conceptualmente recuerda a Olivia Rodrigo, y este punto no es malo, pues refleja sus influencias, su época y la búsqueda de Joaquina de encontrar su propia voz como cantautora y quizás de convertirse en una artista latina que rompe con los cánones comerciales y tradicionales que se le exigen a las mujeres jóvenes en la industria”.

En materia de rock, sobresalieron discos como Tierra de nadie, de La Vida Bohème; Drywall, de Fakboi; Así lo veo yo, de Álvaro Segura; Ciudad Vacía, de La Cueva Soundsystem oLa Bella City, de Tomates Fritos. Pero, sin dudas, si hubo una banda que marcó el soundtrack para muchos jóvenes inconformes durante el año fue la banda de indie rock merideña Bucle Lunar.
El grupo formado en 2023 por los adolescentes Eva Rojas y Sebastián Lucerowsky, sumando luego a Mila Lizarazo y Saúl Gómez, se volvió un fenómeno viral en redes sociales por su sencillo “Subió el maldito dólar”. Su coro fue un grito generacional que resonó con las frustraciones de muchas personas que, en plataformas como TikTok, lo adoptaron como un “sentimiento nacional”. Esa repentina fama les ayudó a promocionar su primer álbum, ¿Qué pasó en Medellín?, e incluso a compartir tarima con La Vida Bohème en Caracas.
Discos para todos los gustos

Sobre otros artistas notables de este año, Ramos señala producciones como Empezar Ganando, de Simón Grossmann; Malcriado, de Lasso; KOPPA y el EP Miranda, ambos de Baskiat; y ¡Se Buscan! Vivos o Inmortales, con el que Servando y Florentino regresan a la salsa y que tuvo una llamativa campaña con shows callejeros en varios puntos de Caracas, así como la réplica de un barrio construido en la terraza del CCCT.
Por su parte, Pérez incluyó también discos como Forajidos, de 3AM; Pneuma, de Akapellah; A film by la vida real, de Noreh; Música para abrir el cielo, de Maye; el EP Alma, de Yadam; Menú de Autor, de Andrés Mata; y Una fiesta al desorden, de Lucía Alegría. “La venezolana demuestra que lo mejor de la música tradicional y la moderna se puede unir con letras específicas”, comenta sobre esta última.
Made in Venezuela

Ramos, quien reside en Colombia y ha escrito para periódicos como El Tiempo y El Universal, indica que en la actualidad la industria musical venezolana está repartida entre ciudades como Miami (EE UU), Ciudad de México o Madrid (España). Sin embargo, Colombia se ha convertido en una suerte de punto de convergencia para todos, lo que se refleja en la presencia cada vez mayor de venezolanos en las carteleras de sus principales festivales, como el Estéreo Picnic o Rock al Parque.
“Estos artistas, producto de la diáspora, entendieron la fórmula que ha servido a los colombianos para triunfar como industria: colaborar en conjunto, ser de alguna forma una marca y cautivar primero a su público natural: la gran cantidad de venezolanos dispersos en el mundo que impulsan sus giras, conciertos y reproducciones en plataformas”, observa.

Cree que la migración, lejos de atomizar la escena venezolana, ha permitido fortalecerla y darle una visibilidad internacional que casi evoca a sus años dorados en la década de los ochenta. Un ejemplo de esto ha sido el dúo Alleh & Yorghaki, que en 2024 sacó su disco La Ciudad, cuyo sencillo “Capaz” se popularizó este año reviviendo el género del merenguetón no solo en las fiestas venezolanas, sino que además lo exportó a toda Latinoamérica, España y Estados Unidos con su gira mundial.
Para esto han sido claves diferentes actores como Francisco Granados, quien pasó de ser uno de los locutores más recordados de la emisora La Mega en Venezuela, al actual vicepresidente senior de Artistas y Repertorio (A&R) de Warner Music Latina e impulsor de varias carreras de venezolanos.
En esta línea, Pérez menciona también casos como el de la guitarrista Andrea Ferrero, quien ha trabajado para artistas como Taylor Swift, Adam Sandler (en su faceta de músico), Karol G y Benson Boone. Este año ha estado bastante activa como parte del equipo musical de Chapell Roan, tocando para ella en sus giras y en eventos como los Premios Grammy o el programa Saturday Night Live.
En su peak

Si hay un artista venezolano que ha acaparado los reflectores en los últimos años, ese es Rawayana. Las consultadas coinciden en que este año el grupo formado por Alberto “Beto“ Montenegro, Antonio “Tony” Casas, Andrés “Fofo” Story y Alejandro “Abeja” Abeijón fueron el gran hito del 2025, manteniendo su racha del año anterior por su disco ¿Quién trae las cornetas? (2023).
Del golpe que representó la cancelación de su gira en Venezuela a finales del 2024, los venezolanos se repusieron y brillaron en el extranjero, sobre todo en las grandes premiaciones. El 2 de febrero, Rawayana ganó el Premio Grammy al Mejor Álbum Latino de Rock o Alternativo, convirtiéndose en los segundos artistas venezolanos en lograrlo después de Gustavo Dudamel. Pérez destacó el discurso de Beto Montenegro, en español y lleno de jerga criolla y referencias a la música venezolana.

En abril, el grupo se presentó en el Festival Coachella de Estados Unidos, y luego se sumergió en una experiencia inmersiva con un show en Ciudad de México para Cercle Odyssey, un espectáculo en 360 grados del que recientemente publicaron un disco en vivo. Finalmente, el 13 de noviembre, ganaron un Premio Grammy Latino a Mejor Interpretación de Música Electrónica Latina junto al rapero Akapellah por su tema “Veneka”. “Además, Erika de La Vega subió al escenario para dar el discurso donde reiteró que el término ‘veneca’ no es peyorativo”, comenta Pérez.
Por su parte, Ramos destaca la alianza que Rawayana hizo con el grupo colombiano Bomba Estéreo, que inicialmente estaba pensada para ser una colaboración en un sencillo, pero acabó con la creación de la “superbanda” Astropical. Juntos sacaron en marzo su disco homónimo, con canciones inspiradas en los 12 signos del zodiaco. Ocupó el puesto 28 en la lista de Rolling Stone en Español.
Los más sonados

Otro artista que atraviesa un pico en su carrera es Danny Ocean. Ramos y Pérez incluyen en su lista de hitos del año a su disco Babylon Club, que alcanzó un éxito internacional con temas como “Imagínate”, “Crayola”, “Priti” o “Margarita”. Ramos resalta la calidad de estas canciones, “con letras que conectan por su frescura y referentes propios de los venezolanos, pero que poco a poco se están volviendo universales, apostando por la autenticidad y las raíces”.
El disco resaltó en el ranking de Rolling Stone en Español como el más alto entre los artistas venezolanos, ocupando el puesto 17. Lo describió como “una pausa sonora: sol tropical, nostalgia del exilio y ganas de reconectar”, con un concepto más íntimo y emocional.
Por otro lado, Ocean se consolidó por sexto año consecutivo como el artista venezolano con más oyentes en Spotify, con 25,1 millones de reproducciones, seguido por el dúo Alleh & Yorghaki, Elena Rose y Micro TDH. A esto se suma el impulso de su «Reflexa Tour”, considerada por Ramos como “su gira más ambiciosa”.

Un momento memorable para el artista también fue su presentación en la ceremonia del Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado, donde cantó dos himnos venezolanos: “Alma Llanera” y “Venezuela”. La pianista Gabriela Montero también participó en el acto, con una unión solemne del tema “Mi Querencia” de Simón Díaz y el Himno Nacional.
Es importante notar que existen discrepancias entre el ranking de álbumes del año de la revista Rolling Stone en Español y la lista de Los Mejores álbumes latinos y en español de su par estadounidense. En la versión anglófona Danny Ocean sorpresivamente no figura, teniendo Tropicoqueta de la colombiana Karol G su lugar en el 17. Por otro lado, Astropical sube aquí al puesto 22, mientras Joaquina se reposiciona en el 24 y Elena Rose en el 34. El colectivo experimental Weed420 irrumpe en el puesto 38con el disco Amor de Encava, una oda al viaje en camionetica que fusiona ritmos de salsa erótica, dembow y hip hop.
Galardonados

Este año varios venezolanos fueron reconocidos en los Premios Grammy Latino 2025 además de Rawayana. Gustavo Dudamel tuvo un año cargado de emociones, al cerrar su última temporada como director de la Filarmónica de Los Ángeles tras 17 años y tocar con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar en el estadio Wembley de Londres para Coldplay.
El ahora director de la Filarmónica de Nueva York obtuvo el Grammy Latino en la categoría de Mejor Obra/Composición Clásica Contemporánea por Revolución Diamantina, junto a la mexicana Gabriela Ortiz. La violinista Daniela Padrón ganó en Mejor Álbum Folklórico con el grupo Kerreke por Joropango, proyecto en el que mezcla el joropo venezolano y el conjunto de bailes tradicionales mexicanos conocido como huapango.
Finalmente, el grupo de música venezolana C4 Trío y el cantautor nicaragüense Luis Enrique estrenaron la recién creada categoría Mejor Canción de Raíces con el tema “Aguacero”. Una armonía que, en momentos de oscuridad, despertó una luz cálida entre acordes de cuatro.
Abriéndose paso

Sobre las voces emergentes que destacaron durante el año, Pérez precisa que no solo hubo artistas nuevos, sino también otros que encontraron el momento ideal para mostrar sus primeros trabajos o ganar visibilidad. “2025 lo vi como un año de creación y fusión. Me gustó mucho que la mayoría haya integrado a su música elementos venezolanos muy específicos”, aporta.
Entre los músicos independientes que recomienda están Antry, Ariam, Sami Tariffi, Paolo, Stangah, Marco, Gonza Silva y Delamatu. También los EP Espíritus, de RAMSES; y Amando como lo hacemos, de Mafer Vera. Sobre todo, nombra álbumes como Velacandela, de Velaviee; En términos prácticos, de Sebastián Cova; y Tiempos de Papel, del grupo carabobeño Sr. Falla de Origen, que la periodista resaltó por su propuesta post-punk adaptada al sentir venezolano.

“Maya Von es una artista a tener en cuenta. Debutó en 2021, pero desde 2024 estuvo lanzando singles por mes hasta presentar su primer álbum Doce Lunas, un material con canciones preciosas que mantienen una singularidad juvenil”, agrega.
Durante el año, El Diario realizó el seriado Los nuevos rostros del rap venezolano, donde se entrevistó a varios prospectos del género como Neeus, Emblema MC y Lirika KND, quienes acompañaron a Big Soto en su gira por España en mayo, así como al productor y DJ Jechubeats. En el terreno de la música electrónica, Laureano Sánchez se convirtió en julio en el primer DJ venezolano en tocar en el festival Tomorrowland, experiencia que luego plasmó en su álbum Caribbe House Vol. 1.

Desde San Cristóbal (Táchira), Nanis se alzó como ganadora del Festival Nuevas Bandas 2025 con su mezcla de indie, pop y ritmos tropicales. Junto a Bucle Lunar, se establece en la región de los Andes como epicentro musical independiente, con grupos como Nina Romero, Mortus Stella, Paulo Páramo, Cunaguaro, Sanva, Solé o Paula Soto, así como de eventos como el Apamate Fest.
El Nuevas Bandas, cantera histórica del rock venezolano, también permitió ver propuestas frescas como Van Der Jis, Sherwood, The Caribbean Vampires o Adr1k. Pérez añade además a la cantante Dru Flecha, quien ganó este año el Festival de Música Urbana, organizado también por la misma Fundación Nuevas Bandas.
Año nuevo, vida nueva

Las periodistas pronostican un año 2026 cargado de energía para la música venezolana. Para Ramos, el próximo año retumbará con ritmos electrónicos de Raptor House, con Wost y Dj Babatr tocando en el festival Estéreo Picnic el 22 de marzo. Ese día también se presentará Lasso, y aunque sea española, es probable que un día antes, Judeline toque “JOROPO”, canción en la que honra las raíces de su padre venezolano.
Entre los proyectos que le generan expectativa a Ramos están los segundos discos de Alleh & Yorghaki y Motherflowers, con los que dice que ambos artistas buscarán trascender sus nichos para lograr una consolidación internacional. También espera el lanzamiento de Rimas y Cicatrices, el primer álbum de estudio de Zapato 3 desde 1999, y del que ya asomó este año los sencillos “Corazón Fantasma” y “Tú estás escrita en mí”.

Aunque muchos venezolanos figuran tras bambalinas como músicos y productores de los nominados a los Premios Grammy 2026, el reflector recae nuevamente en Dudamel, quien ya es el venezolano más galardonado en este evento con tres premios y ahora cuenta con cuatro nominaciones. Una de ellas, a Mejor Interpretación Orquestal, es compartida con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.
Por su parte, Rawayana también tiene chances de extender su buena racha y repetir la hazaña de ganar otra vez en la categoría de Mejor Álbum Latino de Rock o Alternativo, ahora bajo su alter ego de Astropical por su disco homónimo. Ramos también espera que en 2026 puedan producir nuevos trabajos independientes.
Otra artista de la que Ramos aspira grandes cosas para 2026 es Elena Rose. “Desde la emblemática Karina, que fue un fenómeno pop internacional en los ochenta y noventa, no teníamos una cantante venezolana con este potencial. No es de extrañar que Elena Rose a futuro expanda su universo a otras experiencias artísticas, ya que en sus canciones y mensajes logra llegar por igual a niños, jóvenes y adultos”, apunta.
La entrada La música que sacudió Venezuela durante este 2025 se publicó primero en El Diario Venezuela – elDiario.com.
