La purga de Bayardo Arce Castaño, uno de los nueve comandantes de la revolución sandinista y figura históricamente cercana a Daniel Ortega, ha sembrado el terror entre la vieja guardia del partido rojinegro, aún leal al caudillo pero enfrentada desde siempre a la todopoderosa copresidenta Rosario Murillo. Asesor económico presidencial, Arce fue apresado la noche del 26 de julio por un contingente de operaciones especiales de la policía que intervino su casa y oficina en Managua. Lo dejaron unos días bajo arresto domiciliario de facto, pero fue trasladado a un centro de detención después de que la Procuraduría General de la República (PGR) divulgó un comunicado que lo citaba a comparecer ante una investigación por “transacciones al margen Estado”.