La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido avanzar sin titubeos con su reforma electoral en los términos que planteó desde un inicio. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha presentado un proyecto que mantiene intactos los ejes centrales que la mandataria había delineado con todo y la resistencia manifiesta de sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) necesarios para la aprobación de la enmienda, por tratarse de modificaciones a la Constitución . La reducción del financiamiento público a las agrupaciones políticas en una cuarta parte, el cambio en la fórmula para la elección de senadores y diputados de representación proporcional han sido incluidas en la iniciativa, pese a que fueron los puntos de quiebre con los socios políticos de Morena. La mandataria ha lanzado un mensaje. “La vamos a mandar [la reforma electoral]; es un compromiso de la presidenta con el pueblo. Quien la quiera apoyar, bien, quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político”, ha sido la respuesta de Sheinbaum al rechazo de verdes y petistas.
