Miguel Uribe Turbay, exsenador colombiano y precandidato presidencial, murió el 11 de agosto de 2025 tras más de dos meses en estado crítico. Sufrió un atentado el 7 de junio durante un evento político en Bogotá, Colombia, cuando un adolescente armado abrió fuego contra él.
Su caso amplía la lista de dirigentes políticos asesinados por motivos políticos. En las décadas de los años 80 y 90, cuatro aspirantes a la presidencia fueron ejecutados en atentados que reflejaron la compleja influencia del narcotráfico en la política nacional, en un periodo marcado por la creciente violencia y el poder de organizaciones como las vinculadas a Pablo Escobar.
Jorge Eliécer Gaitán (1948)

Abogado y tribuno de oratoria magistral, se convirtió en el rostro más influyente de la bancada popular del liberalismo. Sus discursos contra la élite y su defensa de reformas sociales lo perfilaban como favorito para las elecciones presidencial de 1950.
El 9 de abril de 1948 fue asesinado en el centro de Bogotá. El crimen provocó el estallido del Bogotazo, uno de los episodios más violentos en la historia de ese país y que generó una serie de disturbios y protestas masivas en la capital y causó al menos 2.500 muertos. Aunque no existe una cifra oficial, algunas fuentes estiman un número aún mayor de víctimas fatales.
El presunto autor material del magnicidio fue Juan Roa Sierra, quien fue linchado por la multitud y cuyo cuerpo fue arrastrado por las calles. Entre las posibles causas del asesinato, se señala que existían comunicaciones confidenciales en las que se advertía sobre el riesgo de nacionalizaciones, como la del petróleo, si Gaitán llegaba a la presidencia.
Jaime Pardo Leal (1987)

Exmagistrado, dirigente sindical y figura central de la Unión Patriótica, emergió como uno de los referentes de la izquierda legal tras los diálogos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Con un discurso frontal contra la corrupción y la violencia, denunció el exterminio sistemático de su partido.
El 11 de octubre de 1987 fue asesinado a tiros en una carretera de La Mesa, Cundinamarca, en un ataque atribuido a fuerzas que, de acuerdo con historiadores, buscaban frenar el avance político de su partido.
Luis Carlos Galán (1989)

Creador del movimiento político Nuevo Liberalismo, impulsó una agenda de modernización institucional y combate frontal a los carteles de narcotráfico, especialmente el de Medellín, al mando de Pablo Escobar. Defendió la extradición de capos y la depuración de la política. Esto le generó un respaldo masivo en su aspiración presidencial para la contienda electoral del año 1990.
El 18 de agosto de 1989 fue asesinado en Soacha durante un acto de campaña. Los sicarios le dispararon con subametralladoras minutos antes de iniciar un discurso y frente a cientos de sus seguidores. El exdirector del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Miguel Maza Márquez, y el político Alberto Santofimio fueron condenados por su participación en el crimen, del que también fue responsable el cartel de Medellín.
Bernardo Jaramillo Ossa (1990)

El candidato presidencial por el partido Unión Patriótica buscó tender puentes entre sectores enfrentados y promover la reconciliación nacional. Su lema “Venga esa mano, país” sintetizaba una apuesta por cerrar el ciclo de guerra mediante acuerdos políticos.
El 22 de marzo de 1990, y tan solo meses después del asesinado de Galán, fue ejecutado por un sicario de 16 años de edad en el aeropuerto de Bogotá, pese a contar con un esquema de seguridad conformado por 16 hombres pertenecientes al DAS. Algunas versiones sugieren que Pablo Escobar estuvo involucrado en su muerte.
Carlos Pizarro Leongómez (1990)

El aspirante presidencial de la organización guerrillera M-19 condujo la desmovilización de la guerrilla
El 26 de abril de 1990 fue baleado a bordo de un vuelo entre Bogotá y Barranquilla. El sicario se embarcó con una cédula falsa y ocupó el asiento 5C. Apenas el piloto permitió desabrochar cinturones, se levantó, entró al baño y regresó armado disparando contra el líder político. Semanas antes de su muerte, había firmado un acuerdo de paz con el Estado.
Carlos Castaño, máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), confesó haber ordenado el crimen, un hecho que también fue declarado de lesa humanidad. Sin embargo, el Centro Nacional de Memoria Histórica considera que “el magnicidio de Carlos Pizarro sigue siendo una herida abierta en la historia reciente de Colombia”.
Álvaro Gómez Hurtado (1995)

El dirigente conservador y periodista fue tres veces candidato presidencial y autor del concepto “Acuerdo sobre lo Fundamental”, que proponía consensos para superar la crisis nacional. Su trayectoria incluyó reformas y negociaciones en momentos de tensión política.
El 2 de noviembre de 1995 fue asesinado frente a la Universidad Sergio Arboleda, en Bogotá. Durante años el caso permaneció rodeado de misterio, hasta que en octubre de 2020 las FARC asumió la responsabilidad.
Exguerrilleros de las FARC-EP han sostenido que su asesinato estaba ordenado desde hace varias décadas y que era un cobro por sus posiciones política en los años 60, en torno a las repúblicas independientes y la acción militar sobre Marquetalia, de acuerdo con la Comisión de la Verdad.
La confesión fue rechazada por la familia Gómez Hurtado por «tener suficientes evidencias» sobre la participación de la delincuencia organizada en el crimen, en alianza con el gobierno de Ernesto Samper.
Miguel Uribe Turbay (2025)

El principal aspirante presidencial del partido Centro Democrático fue herido de gravedad en la cabeza el 7 de junio en un atentado durante un acto de campaña en el barrio Modelia, situado en el occidente de Bogotá.
Uribe Turbay recibió dos disparos que le propinó un adolescente, que luego fue detenido, cuando pronunciaba un discurso frente a una multitud. Ese mismo día fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas, en la cabeza y en una pierna en la Fundación Santa Fe. Debido a la magnitud de sus heridas, fue sometido a varios procedimientos tras presentar complicaciones médicas.
María Claudia Tarazona, esposa de Uribe Turbay, confirmó la muerte del senador con un mensaje que publicó en la madrugada del lunes 11 de agosto.
Hasta el momento, seis personas han sido detenidas por su presunta participación en el ataque. A pesar de esto, el asesinato del líder político sigue sin esclarecerse completamente, y hasta la fecha no se han determinado con claridad los motivos detrás del crimen.
La muerte de Miguel Uribe Turbay ha generado preocupación entre especialistas en seguridad y derechos humanos, quienes advierten sobre la persistencia del uso de la violencia como instrumento para limitar la participación política en Colombia. Este episodio, de acuerdo con especialistas, remite a un patrón histórico donde el poder de las armas ha condicionado el rumbo político y social del país.
La entrada #TeExplicamos | Los candidatos presidenciales que han sido asesinados en Colombia se publicó primero en El Diario.