El presidente estadounidense, Donald Trump, y su equipo barajan distintas opciones para hacerse con Groenlandia. Un comunicado de la Casa Blanca afirma que “adquirir Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para EE UU” y que “recurrir al Ejército es una opción”. Poco antes, el presidente español, Pedro Sánchez, ha señalado que España no va a aceptar “que se amenace la integridad de Dinamarca” y ha asegurado que la operación estadounidense contra Venezuela del pasado sábado, en el que fue detenido Nicolás Maduro, “sienta un precedente muy peligroso”. También los ministros de Exteriores de los cinco países nórdicos —Suecia, Noruega, Islandia, Finlandia y Dinamarca— han defendido en un comunicado conjunto la soberanía del territorio autónomo danés de Groenlandia y la inviolabilidad de las fronteras, después de que los gobiernos de España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Polonia y Dinamarca emitieran una declaración similar. En Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha apuntado que ningún agente externo gobierna Venezuela: “Mi destino no lo decide sino Dios”, ha aseverado tras las presiones ejercidas por Trump, quien ha llegado a amenazarla diciendo: “Si no hace lo correcto, probablemente pagará un precio más alto que Maduro”.
