Ámsterdam se ha convertido en la primera capital europea en prohibir la publicidad vinculada a los combustibles fósiles y al consumo de carne en sus calles, como parte de su política para alcanzar la neutralidad de carbono en el 2050. La ciudad de las bicicletas se suma así a una tendencia iniciada hace dos años en La Haya y Utrecht y que está en estudio en al menos medio centenar de ciudades, de Sydney a Estocolmo.
