A pesar del mundo en llamas, las guerras, disrupciones y las tendencias globales aislacionistas, la locomotora china sigue su ritmo. El Producto Interior Bruto de la segunda economía del planeta ha aumentado un 5% interanual en el primer trimestre de 2026, por encima de las expectativas de varias casas de análisis, y en línea con el objetivo fijado por el Gobierno chino de alcanzar un crecimiento de entre un 4,5% y un 5% en 2026. El dato mejora el resultado de los últimos tres meses del año, cuando China registró un aumento del 4,5%, el más débil en tres años.
