El acuerdo entre Estados Unidos e Irán que pone fin a meses de conflicto y permitirá reabrir el estrecho de Ormuz, por donde transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas licuado mundiales antes del estallido de la guerra el 28 de febrero, desata una acusada rotación de dinero en la Bolsa, dejando en la sesión de esta mañana tanto ganadores como perdedores. Se espera que la vital vía marítima se reabra una vez que ambas partes firmen formalmente el acuerdo el viernes. La noticia ha provocado un descenso de los precios del petróleo (el barril de brent baja más del 4%) y de sus derivados, movimiento que favorece a las aerolíneas y las cadenas hoteleras cotizadas, que ven despejarse la temporada veraniega, mientras que castiga a los valores ligados al sector petrolero, los que más han subido con la guerra.