«Ahora que (Irán) se ha acabado, podemos centrarnos en eso (Ucrania)», fueron las palabras con las que Donald Trump decidió sumarse a la mesa redonda por la paz y la seguridad en Ucrania, orquestada por los líderes europeos del G-7 en Evian, con la presencia de Volodimir Zelenski y la esperanza de embarcar al presidente norteamericano en un renovado impulso a las negociaciones con Moscú.