Se dan golpes. Protagonizan patadas voladoras. Saltan para aplastar al oponente. Maniobras para dañar las articulaciones del rival. Pero en el pressing catch o la lucha libre no todo parece lo que realmente es. En la política también pasa. Y en el Gobierno español también ven en cierta manera así la relación con la Administración de Donald Trump. Y por eso la meten en la nevera. El presidente de EEUU firmó este miércoles una nueva amenaza contra España, insistiendo en cortar «de inmediato» las relaciones comerciales con nuestro país. Palabras muy duras.