Los buenos resultados del mayor fabricante del mundo de chips por capitalización bursátil no han servido para calmar los ánimos y las dudas en torno al sector tecnológico. Samsung ha logrado multiplicar sus ganancias trimestrales por 19, pero no ha logrado impresionar a los inversores acostumbrados al crecimiento espectacular de los proveedores de chips de IA. Sus cuentas trimestrales, en el punto de mira de los inversores mientras el mercado intenta justificar las altísimas inversiones y valoraciones en torno a la IA, han sido la excusa para la toma de beneficios en las Bolsas asiáticas. El Nikkei de Japón ha cedido un 2% mientras que el índice chino Shanghai Composite ha recortado un 1,2%. La peor parte se la ha llevado el Kospi coreano que ha cedido un 4,9%, aunque en algunos momentos de la jornada llegó a desplomarse un 7,5%, con Samsung restando un 6,9%.