El papel protagonista en el culebrón de las fusiones y adquisiciones bancarias de Alemania no ha recaído en el consejero delegado del comprador, sino en una serie de transacciones opacas conocidas como swaps de rentabilidad total. Commerzbank, que se defiende de una oferta pública de adquisición (opa) hostil de 41.000 millones de euros lanzada por la italiana UniCredit, ha pedido a los reguladores que investiguen el uso que la aspirante ha hecho de estos instrumentos derivados. El episodio señala que las normas de transparencia aún no se han puesto al día con las astutas tácticas del mundo de las operaciones corporativas.