Durante años fueron las vacunas. Después llegó el cambio climático. Pero en 2026 el principal campo de batalla de la desinformación científica está mucho más cerca del plato que del laboratorio. Porque quién no ha leído en redes sociales, vídeos o whatsapps titulares del tipo: «El agua con limón desintoxica el organismo», «Los alimentos que queman grasa mientras duermes» o «Los suplementos de colágeno que regeneran el cartílago». Cuatro de cada diez españoles aseguran haber recibido en la última semana información falsa sobre nutrición y bienestar, convirtiendo la alimentación en el ámbito donde más bulos circulan, por delante del cambio climático, los tratamientos médicos o las vacunas.