La Unión Europea sufre fuertes tensiones en un momento clave para el mundo. Con la crisis del orden internacional, la lucha por el liderazgo de otras potencias y el desplazamiento del peso geopolítico hacia el Indopacífico, los 27 Estados miembros buscan una voz internacional que dentro de las instituciones parece estar en crisis. Es el Servicio de Acción Exterior (SEAE) el responsable de fijar una postura de las cuestiones internacionales, pero la falta de voluntad política entre los Estados para llegar a grandes acuerdos, sumado al cuestionado liderazgo de su alta representante, Kaja Kallas, ha sumido a este servicio en un momento de incertidumbre, con su influencia cuestionadas dentro y fuera de las instituciones.