Los historiadores del futuro podrán escribir sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán también a partir de los plazos que ambas partes (pero, sobre todo, una: el presidente Donald Trump) se han dado, para después incumplirlos. El anteúltimo expira este viernes: son las 48 horas que Washington dio a Teherán para responder sobre ciertos puntos clave en el toma y daca en el que ambas capitales andan enredadas para poner fin a una guerra de, ya, más de dos meses.
