Francia, el país que en su conjunto ha sido el más afectado por la ola de calor más severa y extendida que ha golpeado a Europa, puso fin este lunes a la alerta roja con un balance provisional de al menos mil muertes «adicionales» o «excesivas». En Reino Unido, donde por primera vez se emitieron alertas rojas durante tres días consecutivos y el viernes se registraron 37,3 grados en la localidad de Santon Downham, la temperatura más alta medida en ese país en junio, el calor también empezó a remitir el fin de semana y esperan dar por terminada la ola de calor en las próximas horas. Según la Oficina Meteorológica británica (Met Office) se prevé un descenso progresivo de las temperaturas hasta situarse en niveles habituales para esta época del año.