Las renovadas presiones sobre el sector tecnológico castigan de nuevo a las Bolsas. Ni siquiera la fuerte corrección de los precios del petróleo anima a los inversores, que optan por la huida del riesgo. Las acciones asiáticas sufren notables descensos y caen a su mínimo de las últimas dos semanas ante la ola de ventas de Apple y un informe que apunta a que OpenAI puede retrasar su oferta pública inicial.