Las expectativas de una desescalada vuelven a tambalearse este lunes. Los inversores, que habían conseguido sobreponerse al cruce de ataques, se topan de nuevo con la cruda realidad tras la confirmación por parte de Irán de que suspende las conversaciones. El detonante no es un desacuerdo directo entre Teherán y Washington, sino la ofensiva israelí en Líbano. Después de que trascendiera esta ruptura, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que ha frenado la ofensiva israelí en Beirut. Tras las palabras de Trump, Wall Street volvió a cotizar en verde y el petróleo moderó levemente su encarecimiento. El brent, que llegó a avanzar más de un 6%, ha cerrado sumando cerca un 3,18% al filo de los 95 dólares por barril. Aunque el alivio sí se deja notar en el S&P 500, llegó demasiado tarde para un Ibex que cerró con un retroceso del 0,97%.

