El cuerpo de Gianluca Benedetti fue hallado en la segunda de las tres cuevas conectadas a unos 50 metros de profundidad. Su botella de oxígeno estaba vacía, a cero. Esto sugiere que algo dentro de la cueva bloqueó o hizo que los cinco buceadores perdieran la salida, muriendo uno tras otro cuando se les acabó el oxígeno.
