En medio del luto nacional por la catástrofe sísmica que ha golpeado a Venezuela, un grave caso de corrupción ha sacudido los cimientos de las fuerzas de seguridad. Este martes, cuatro agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fueron detenidos en el estado La Guaira, acusados formalmente de apropiarse de «bienes económicos» y valores hallados entre los escombros de las edificaciones derrumbadas. La Guaira, región aledaña a la capital, Caracas, ha sido identificada como la zona más devastada por el doble terremoto de la semana pasada.