El fabricante de trenes Talgo se ha liberado a corto y medio plazo de la mayor carga que pesa sobre su balance, la del conflicto con Renfe por el retraso de más de dos años en la entrega de 30 trenes de alta velocidad Avril, que comenzó a efectuarse en mayo de 2024. La firma que lidera José Antonio Jainaga carga con una penalización de 116 millones que, según ha pactado con el cliente, será pagada en plazos entre 2032 y 2037, incluyéndose la suma de intereses. Las cuentas de Talgo ya recogieron el impacto de esta sanción en 2024, que Renfe aplica siguiendo la letra del contrato de suministro de flota. La provisión llevó a la firma industrial a unas pérdidas históricas por 107 millones. Ya en 2025, los números rojos siguieron en 100 millones a la espera de un plan industrial que será presentado tras el verano para estabilizar a la compañía.