San Petersburgo amaneció este miércoles bajo el zumbido de los drones en el primer día del Foro Económico Internacional, el escaparate con el que Vladimir Putin intenta vender cada año la imagen de una Rusia resistente, abierta a socios no occidentales y capaz de vivir al margen de las sanciones. La ofensiva dejó una gran columna de humo visible desde zonas céntricas de la ciudad y explosiones audibles durante la mañana. En San Petersburgo se restringió el internet móvil: vecinos citados por medios locales dijeron que no podían abrir páginas web ni usar aplicaciones de mensajería, e incluso denunciaron problemas para acceder a servicios incluidos en las llamadas listas blancas, los sitios que el gobierno permite consultar durante las restricciones. En Pulkovo, el aeropuerto de la ciudad, se introdujeron restricciones temporales, con cerca de una treintena de vuelos retrasados y varios aviones desviados a aeródromos alternativos hasta las ocho de la mañana.
